Cultivar acelgas en casa

sembrar acelga en casa

¿Te gustaría cultivar tus propias verduras en casa pero no sabes por dónde empezar? La acelga es una planta fácil de cultivar y es perfecta para aquellos que quieren tener una huerta en casa. En este artículo, te enseñaremos cómo sembrar acelga en casa, ya sea en una huerta o en una maceta.

Sembrar acelga es bastante sencillo y no requiere de mucho esfuerzo. Lo primero que necesitas es conseguir las semillas. Si es tu primera siembra, puedes encontrarlas en tiendas de jardinería, adquirir los kits de semillas que proporciona el INTA para las diferentes temporadas o comprarlas en línea. Asegúrate de obtener semillas de buena calidad para que tengas una buena cosecha.

  • Tipo: Hortaliza de hoja
  • Ciclo reproductivo: Anual ocupa el terrreno de 60 a 200 dias
  • Tipo de siembra: Almacigo o siembra directa
  • Cosecha escalonada a partir de 60 días aproximadamente

Temperatura optima para la siembra de acelga

La acelga es una planta resistente que puede crecer en una amplia gama de temperaturas, pero prefiere climas frescos y templados. La temperatura óptima para cultivar acelga es entre 15°C y 20°C durante el día y entre 5°C y 10°C durante la noche.

La acelga también puede tolerar temperaturas más bajas, hasta unos pocos grados bajo cero, siempre y cuando esté protegida adecuadamente del frío y las heladas. Sin embargo, en climas demasiado calurosos, la acelga puede experimentar un crecimiento lento o incluso detener su crecimiento.

El mejor sustrato para captar los nutrientes

La acelga crece mejor en suelos sueltos y bien drenados, que contengan materia orgánica y nutrientes necesarios para su crecimiento.

Para mejorar la calidad del suelo y crear la tierra óptima para cultivar acelga, puede agregar materia orgánica como compost, hojas secas, restos de cultivos anteriores, etc. Esto ayuda a retener la humedad en el suelo y aporta los nutrientes necesarios para un saludable de crecimiento de la planta.

Además, es importante que la tierra tenga buena aireación y esté libre de piedras, ya que esto facilita el desarrollo de las raíces de la acelga y ayuda a que las plantas absorban los nutrientes y el agua de manera adecuada. Si la tierra es demasiado compacta, puedes ararla o cavarla para aflojarla y oxigenarla.

Germinando acelga, manos a la obra!

Para germinar semillas de acelga, necesitas seguir algunos pasos sencillos:

  1. Prepara el sustrato: Utiliza una mezcla de tierra y compost para llenar las macetas o bandejas de germinación. Humedece el sustrato con agua antes de sembrar las semillas.
  2. Siembra las semillas: Coloca una o dos semillas en cada maceta o en cada celda de la bandeja de germinación, enterrándolas a una profundidad de alrededor de 1 cm.
  3. Proporciona la humedad adecuada: Mantén el sustrato húmedo pero no empapado. Si el sustrato está demasiado húmedo, puede causar pudrición de la semilla y enfermedades. Puedes cubrir las macetas o la bandeja con plástico para mantener la humedad.
  4. Luz y calor: Las semillas de acelga germinan mejor a una temperatura de alrededor de 20-25°C y necesitan luz para germinar. Si no tienes suficiente luz natural, utiliza luz artificial.
  5. Cuidado después de la germinación: Una vez que las semillas germinen, retire el plástico si lo ha usado y colócalas en un lugar con luz natural. Riega las plántulas periódicamente para mantener el sustrato húmedo, pero no empapado. Cuando las plántulas tengan un par de hojas verdaderas, transplántalas a macetas individuales oa la huerta.

Recuerda que la germinación de las semillas puede tardar de 7 a 14 días, dependiendo de la temperatura y las condiciones de humedad. Con estos pasos sencillos, estarás en el camino para germinar tus semillas de acelga y comenzar a cultivar tus propias plantas de acelga en casa.

Siembra fácil en huerta o maceta

Para sembrar la acelga en la huerta, haz un agujero de 2 cm de profundidad y coloca la semilla dentro. Cubre la semilla con tierra y presiona suavemente para que esté en contacto con el suelo. Deja una distancia de unos 20 cm entre cada planta.

Si prefiere sembrar acelga en una maceta, asegúrese de que la maceta sea lo suficientemente grande, de unos 30 cm de profundidad. Llena la maceta con tierra para macetas y coloca las semillas a una profundidad de 2 cm. Riega la maceta periódicamente y mantén el suelo húmedo.

Cuidados del riego

La humedad óptima para cultivar acelga depende en gran medida de las condiciones climáticas y ambientales de la región en la que te encuentres. Sin embargo, en general, la acelga prefiere un ambiente húmedo y fresco para crecer de manera saludable.

La humedad del suelo debe ser constante y adecuada para el crecimiento de la acelga. La tierra debe mantenerse húmeda pero no empapada, lo que significa que no debe tener agua estancada. Para mantener la humedad del suelo, es importante observar la acelga periódicamente, especialmente en épocas de sequía.

Enfermedades que pueden afectar el cultivo

La acelga puede verse afectada por varias enfermedades, algunas de las cuales son:

  1. Mildiú polvoriento: Esta enfermedad se manifiesta como un polvo blanco en las hojas y se debe a un hongo. Puede ser controlado mediante la eliminación de las hojas infectadas y la aplicación de fungicidas.
  2. Mancha de la hoja: Esta enfermedad se caracteriza por manchas en las hojas que pueden ser de color marrón, amarillo o gris. Se debe a un hongo y puede prevenirse mediante la eliminación de las hojas infectadas y la aplicación de fungicidas.
  3. Pudrición de la raíz: Esta enfermedad es causada por un hongo y se manifiesta como una pudrición de las raíces. Puede prevenirse mediante la rotación de cultivos, la eliminación de las plantas infectadas y la aplicación de fungicidas.
  4. Marchitez bacteriana: Esta enfermedad es causada por una bacteria y se manifiesta como una marchitez de las hojas y el tallo. Puede prevenirse mediante la eliminación de las plantas infectadas y la aplicación de bactericidas.
  5. Nematodos: Estos son pequeños gusanos que pueden infectar las raíces y causar daño a la planta. Pueden prevenirse mediante la rotación de cultivos y el uso de sustratos y suelos estériles.

En general, para prevenir la aparición de enfermedades en el cultivo de acelga, es importante mantener las plantas sanas y fuertes mediante una adecuada nutrición y riego, y eliminar las plantas infectadas lo antes posible para evitar la propagación de la enfermedad. Además, es importante rotar los cultivos y mantener el suelo y las herramientas de trabajo limpias y desinfectadas para prevenir la aparición de enfermedades.

Cosecha escalonada para nutrir la jornada

La cosecha escalonada de la acelga es una técnica de cosecha que consiste en recolectar las hojas de la planta de manera gradual, en lugar de cosechar toda la planta de una vez. Esta técnica tiene varios beneficios, ya que permite prolongar la temporada de cosecha, mantener un suministro constante de acelga fresca y evitar el desperdicio de alimentos.

Para realizar la cosecha escalonada de la acelga, es necesario seguir estos pasos:

  1. Espera a que la acelga alcance el tamaño adecuado: La acelga se puede cosechar cuando las hojas son lo suficientemente grandes como para ser utilizadas en la cocina, generalmente entre 8 y 12 semanas después de la siembra.
  2. Cosecha las hojas exteriores: Para la primera cosecha, recolecta las hojas exteriores de la planta con cuidado, evitando dañar las hojas internas y la corona de la planta. Es importante dejar al menos dos hojas por planta para que la planta siga creciendo.
  3. Deja que la planta se recupere: Después de la primera cosecha, permite que la planta se recupere antes de la siguiente cosecha. Esto puede tardar entre una y dos semanas, dependiendo de las condiciones de crecimiento.
  4. Cosecha las hojas interiores: Para la siguiente cosecha, recolecta las hojas interiores de la planta, evitando dañar las hojas exteriores y la corona. Deja al menos dos hojas por planta para que la planta siga creciendo.
  5. Repite el proceso: Continúa cosechando las hojas exteriores e interiores de manera alternada cada dos semanas hasta que la planta comience a florecer.

Obtener semillas de las plantas de acelga y guardado

Para obtener semillas de la planta de acelga, es necesario permitir que las plantas lleguen a la madurez completa y producirán flores y semillas. Es necesario dejar las plantas de acelga en el huerto durante todo el año, para que puedan completar su ciclo

Cuando las flores de la acelga se marchitan, se forman pequeñas semillas redondas de color marrón oscuro. Para recolectar las semillas, se debe cortar la planta cerca de la base y colgar la boca abajo en un lugar fresco y seco durante unas semanas, hasta que las semillas estén completamente secas y sueltas.

Para guardar las semillas de la acelga, es importante asegurarse de que estén completamente secas antes de almacenarlas. Las semillas deben guardarse en un lugar fresco y seco, en un recipiente hermético para protegerlas de la humedad y la luz. Es recomendable etiquetar el recipiente con la fecha de recolección y el nombre de la variedad de acelga para mantener un registro claro de las semillas.

Es importante recordar que las semillas de la acelga pueden perder su viabilidad con el tiempo, por lo que es recomendable utilizarlas dentro de los dos o tres años posteriores a su recolección. También es importante tener en cuenta que la acelga es una planta que se cruza fácilmente con otras variedades cercanas, por lo que si se desea guardar semillas de una variedad específica, es recomendable evitar plantar otras variedades cercanas.

Sembrar acelga en casa es fácil

En resumen, sembrar acelga es fácil y no requiere mucho esfuerzo. Solo necesitas semillas, tierra y agua. Ya sea en una huerta o en una maceta, puedes disfrutar de una deliciosa comida de acelga fresca en tu hogar. ¡Anímate a probarlo y disfrutarás de los beneficios de tener una huerta en casa!

Cosecha de acelga escalonada
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